HASTA EL LUNES 8/6
G. LUIS ADELANTADO. Bonaire, 6
Cuando los humanos dejamos de alucinar con una técnica llamada fotografía que era capaz de “capturar la realidad” de una forma asombrosa, empezamos a analizar si esta era tan aséptica y objetiva como creímos en un principio. Montserrat Soto lo tiene claro porque sabe que lo que aparece en sus imágenes no es la realidad en sí misma, sino una realidad desplazada, filtrada y reconstruida. No es la pipa, sino la imagen de la pipa. Precisamente, en las fotografías de gran formato que presenta en Anónimos le da vueltas al tema de la percepción, el espacio y la construcción de la mirada. Aparecen nichos vacíos que reflejan una tensión entre lo que está y lo que falta, y arcos que no son meros elementos decorativos, sino barreras que marcan lo que se muestra y lo que queda fuera de campo. AU





