HASTA EL LUNES 12/10
IVAM. Guillem de Castro, 118
En la era de la sobreabundancia de imágenes, las fake news, el exceso iconográfico y la Inteligencia Artificial, la fotógrafa alicantina Cristina Middel viene a cuestionar, una vez más, la supuesta objetividad de la fotografía. Que puede ser verdadera sin ser real. “Esta que es alicantina y hace fotos, que venga”, dice Middel que pensaron en el IVAM cuando la invitaron a montar una exposición, lo que no se esperaban era esta falla experimental envuelta en cartón que aspira a crear caos llamada Apoteosis Now. Las imágenes se agrupan por colores, pero evitan cualquier otro tipo de conexión entre ellas para descolocar al máximo al visitante. Como en una traca final, donde no se oyen los petardos por separado, sino dentro de un magma apoteósico, todo a la vez (en todas partes). Middel se lo puede permitir porque ya no busca una narratividad, está cansada del relato. Lo importante ya no es lo que está ocurriendo dentro de las imágenes, o como dialogan unas con otras, lo importante es el contexto en el que estas habitan.
Dicho esto, sí vamos a hablar de lo que contienen las imágenes, rescatadas de los descartes de diferentes proyectos ejecutados durante los últimos veinte años. Entre ellos, la serie de Los Afronautas de 2012 con la que Middel criticó los estereotipos occidentales sobre África, aquella que le valió el reconocimiento internacional más absoluto. Luego vinieron el Premio Nacional de Fotografía (2017), la presidencia de la agencia Magnum (2022-25) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2024). Todo lo ha conseguido deslizándose desde el fotoperiodismo y la fotografía documental hacia una más artística, a ratos conceptual, con la que fabula para abordar la realidad sin una meta clara. “Si consigo hacer fotos que no sirvan para nada, es cuando más me acerco a lo que me gusta de la fotografía”, decía en rueda de prensa. Y en este “sinsentido” flotante, lo que más sentido tiene es que el espectador mire las imágenes virginal, que experimente sin haber leído un texto que le explique qué va a ver. Este, en Apoteosis Now, aparecerá al final del recorrido, después de subir la ceja delante de un flan con nata que aparece recurrentemente, y de escrollear entre imágenes de caballos y motores de lancha, montones de ropa, un bodegón tropical, unos tacones que inventan piernas en un surrealismo que se acerca al de Chema Madoz, vasos de rojísima sandía, una montaña de pizzas, una pastilla de jabón que nos interroga sobre el peso de la fama, un café desbordado de azucarillos y naranjas sobre un manto de nieve. ¿Algún sentido? ¿No? Pues esa es la idea. S.M.







