HASTA EL DOMINGO 6/9
IVAM. Guillem de Castro, 118
Radix es una instalación absolutamente sensorial. Tania Candiani ha dispuesto la oscuridad, la música, el entorno envolvente y la materia viva para que el visitante sienta que ingresa al interior de un organismo vivo. Y vivo está, porque la sala está habitada por plantas y raíces que veremos crecer hasta septiembre. En la densa vegetación flotan esculturas de vidrio soplado que representan la transición fluida entre lo orgánico y lo manufacturado, hechas en colaboración con maestros finlandeses. De nuevo el IVAM poniendo el foco sobre la faceta más colaborativa del arte y sobre la artesanía, que en Radix tiene forma de vidrio. Con este material están fabricados los vasos suspendidos con plantas acuáticas, cuyas raíces permanecerán expuestas para que veamos como descienden libremente en el aire, o dentro del Raizotrón central, un sandwich de vidrio inclinado para que las raíces que crecen en su interior se peguen al cristal y pueda apreciarse su evolución. Las dos proyecciones audiovisuales y una vibrante composición sonora octofónica acaban de darle forma a una instalación viva que, en continua transformación, nos permite asomarnos bajo tierra y mirar en la oscuridad de un mundo normalmente oculto. La idea de Tania Candiani no es representar la naturaleza, sino especular sobre sus posibles transformaciones, hibridando la ciencia con el arte. S.M.











