HASTA EL DOMINGO 10/1
LES DRASSANES. Pl. Juan Antonio Benlliure, s/n
En los años ochenta se produjo una renovación de la pintura española que consistió en dejar atrás tendencias de carácter más conceptual y político y volver con libertad a la pintura sin limitaciones. En la renovación estuvieron involucrados artistas como Miquel Barceló y el que nos ocupa, Miguel Ángel Campano, que se formaría en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia antes de recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1996. La Fundación Chirivella Soriano y el Ayuntamiento de València le dedican una exposición retrospectiva con pinturas, bocetos, textos y cuadernos de artista que resumen una trayectoria con etapas muy diversas: obras d’après (a partir de) en las que versionó creaciones de otros autores, figuras ovaloides sobre telas blancas, piezas coloridas en las que se aprecia la huella de la India, una serie formada por pequeños cuadros irregulares con un punto negro sobre tela sin preparar… La figuración, la abstracción, la geometría y el gesto asoman la cabeza en una exposición que muestra las inquietudes de un creador itinerante que hizo de la experimentación su seña de identidad. AU







