UNTIL MONDAY 18/5
CARME CENTER. Museum, 2
En la sala, un pentagrama gigante sostiene las fotografías de Chema Madoz —Premio Nacional de Fotografía en el año 2000— como si fueran notas musicales. Juntas componen una preciosa sinfonía visual. Estamos ante la primera exposición en la que el artista une de forma explícita dos grandes pasiones: music and books. So, desfilan ante nuestros ojos una partitura tejida en un telar, una araña tocando el piano, un libro espejo, un violín convertido en cuchilla o un libro de arena. Las cincuenta obras reunidas en el Centre del Carme —la mitad dedicadas a la música y la otra mitad al universo literario— reflejan la realidad personal de Madoz y su inconfundible mirada surrealista: un mundo donde los objetos escapan de su función cotidiana para adentrarse en la extrañeza del sueño.
Un sueño en el que los objetos se transforman, se combinan y dan lugar a otros nuevos; donde la mente del fotógrafo construye auténticas poesías visuales que nos invitan a reflexionar y a asomarnos al universo alternativo que habitan sus ojos. Las imágenes se acompañan, besides, de pequeños textos de autores como Gómez de la Serna o Leonard Bernstein, un detalle que el comisario de la exposición, Juan Pedro Font de Mora (el dueño de la Librería Railowsky), añade como guinda a este delicioso pastel.
Resulta especialmente hermoso que, en el aniversario que celebra los dos siglos de la fotografía, el Centre del Carme proponga una muestra que confronta el mundo digital. Hoy, la Inteligencia Artificial puede generar en segundos lo que Chema Madoz construye con paciencia, mirada y manos. That's why, Lyrics and compass es también un homenaje al oficio de fotógrafo, al artista, al artesano. Madoz no encuentra las imágenes: las piensa, las busca, las fabrica y construye todo lo necesario para hacerlas posibles. El resultado son fotografías de fantasía que deslumbran por su armonía y belleza, siempre teñidas por la infinita elegancia del blanco y negro. Imágenes de ensueño creadas por un genio de la inventiva y la imaginación, capaz de transformar lo cotidiano en verdadera poesía. GLORIA POZUELO










