Encuentros con los protagonistas de las distintas producciones en los que se abordan los elementos esenciales de la música y la dramaturgia de los diferentes montajes que integran la temporada de Les Arts.En colaboración con Amics de l’Òpera i de les Arts de la Comunitat Valenciana.
Oscar Wilde redacta Salomé estando establecido en Torquay, inspirado por la contemplación de la obra pictórica de Gustave Moreau sobre la princesa hebrea. La obra, redactada en prosa muy poética, no fue escrita para la renombrada actriz francesa Sarah Bernhardt, aunque ciertamente ella le reclamara interpretarla. El drama bíblico fue escrito originalmente en francés, por razones personales y estratégicos (no era posible la representación teatral de asuntos bíblicos en la Gran Bretaña victoriana). Richard Strauss conoce el drama en sus primeras representaciones en Alemania, en traducción de Hedwig Lachmann, dramaturga y primera redactora del libreto que Strauss reduciría hasta dejarlo en una tercera parte. El compositor deseaba mantener el nihilismo filosófico, cercano a Nietzsche, que Wilde adornaba con su preciosismo decadentista. Salome es un Nuevo Testamento wagnerista, la purificación del Wagner parsifaliano. Pero, a pesar del deseo straussiano de superar la vía wagneriana, la rémora de sus estructuras permanecía en la arquitectura de este poema sinfónico-neurótico que se cierra con un Liebestod sangriento de la protagonista a la amada y santa cabeza del Bautista.


