En el corazón de cada cambio profundo, la vida y la muerte no son opuestas, sino aliadas que caminan de la mano. Dewey Dell, el aclamado colectivo italiano, nos sitúa en el centro de esta metamorfosis con una propuesta que trasciende la danza para convertirse en un rito de paso. Bajo la dirección de Teodora y Agata Castellucci, junto a Vito Matera y el músico Demetrio Castellucci, la compañía revisita el arquetipo de la primavera no como un idilio pastoral, sino como una disrupción caótica y fértil.
En el reino de los insectos, las semillas y los mohos, la muerte es una presencia acogedora; una invitación necesaria para que la vida florezca. Dewey Dell explora esta coexistencia literal donde la descomposición es el motor de la fecundación. Su investigación coreográfica, nutrida por la historia del arte y el comportamiento animal, propone una sostenibilidad biológica que acepta el fin como parte del flujo.
Sobre la icónica partitura de Igor Stravinsky, la pieza se expande con un prólogo y un epílogo diseñados exclusivamente por Demetrio Castellucci. Este paisaje sonoro actúa como un puente entre la tradición musical y la experimentación sonora más actual, envolviendo al espectador en una atmósfera de transformación constante.
Desde 2006, Dewey Dell ha trazado un camino donde la danza se cruza con el video, la música y el arte visual. En esta pieza, el cuerpo se convierte en el territorio donde se libra la batalla de la regeneración. Es una oda a la resiliencia de la naturaleza, recordándonos que incluso en la caída, el suelo se prepara para volver a brotar.




