Liberar el cuerpo. Abandonar la piel. La danza nos permite soltar lo que duele, dar forma a lo invisible y transformar la emoción en movimiento. Es un rito donde cuerpo, mente y emoción se funden en un mismo pulso.El Festival Bucles en su edición XIII reafirma su compromiso con la transformación social a través del arte, con la resiliencia como eje central. Este año, el festival se acerca a zonas afectadas por la DANA, apoyando a comunidades y compañías impactadas. Con una clara apuesta por la sostenibilidad, la inclusión y la participación ciudadana, Bucles promueve un arte vivo, accesible y comprometido, en entornos naturales y espacios vinculados a la huerta, con propuestas de danza, artes vivas y lenguajes multidisciplinares que impulsan una sociedad más justa y consciente.
Come Neve, creación de Adriano Bolognino nacida en el marco de la exposición Milk Teeth, es una pieza que traduce en danza su visión personal del bienestar. Inspirada en la imagen de la nieve cayendo durante la infancia —símbolo de protección, calma y asombro—, la obra se construye como una coreografía artesanal, similar a una labor de ganchillo. Antes de trabajar con los cuerpos, Bolognino involucró a un grupo de mujeres que, durante la pandemia, tejían juntas en un “Club de ganchillo”, creando una red de consuelo, conexión y renacimiento. Al igual que estas mujeres, los bailarines dan forma a algo único con sus cuerpos, como copos de nieve que emergen espontáneamente y detienen el tiempo. La coreografía es una trama delicada y sofisticada que genera nuevas formas desde el cuidado, la colaboración y el descubrimiento de uno mismo. Para Bolognino, ese es el verdadero bienestar: abrazar una pasión, reconstruir vínculos y seguir tejiendo nuevas versiones de lo que somos.




