Los próximos 19 y 20 de septiembre, el huerto botánico El Bartolí, sede de Todolí Citrus Fundació en Palmera, y los jardines del Hotel Montsant de Xàtiva volverán a acoger una nueva edición de Cine de Vanguardia en el Jardín, una muestra dedicada al cine experimental y de vanguardia. Impulsado por Todolí Citrus Fundació desde 2022, este proyecto propone un diálogo entre la creación cinematográfica y el singular paisaje de cítricos creado por el comisario de arte Vicente Todolí. A lo largo de estos cinco años, el ciclo ha ido articulando un recorrido por distintas formas de aproximarse a la naturaleza desde el cine, dedicando cada edición a un tema específico: el jardín, la botánica, el agua y, en esta ocasión, la tierra entendida como un territorio sensible.
Bajo el título El campo sensible, esta quinta edición propone una lectura mítica y nostálgica de la naturaleza a través de películas y personajes que abogan por formas de vida profundamente integradas en el campo y en la vida rural. Obras inspiradas por la filosofía de poetas como Virgilio, cuyas Geórgicas constituyen una oda a la tierra y a la agricultura; o en la mirada botánica de Emily Dickinson, quien escribió innumerables versos sobre botánica; las obras reunidas en el programa retratos de artistas o jardineros que viven en comunión con la naturaleza, entendiéndola como algo “sagrado y valioso”; o abstracciones psicodélicas y explosiones de color que revelan la fascinación de estos cineastas con el mundo natural.
El programa reúne obras de autores clásicos del cine experimental como Bruce Baillie, Marjorie Keller o Bruce Elder, junto a cineastas contemporáneos como Jodie Mack o Joel Schlemowitz. También podrá verse la película surgida de la colaboración entre los artistas Peter Nadin, Aimée Toledano y Natsuko Uchino, una obra que entiende el cultivo de la tierra como práctica artística y forma de conocimiento.
Consolidado como una de las citas culturales más singulares de la rentrée valenciana, Cine de Vanguardia en el Jardín ofrece cada septiembre la oportunidad de descubrir un cine de extraordinario valor artístico y poético, habitualmente alejado de los circuitos comerciales y más próximo al ámbito de las artes visuales. La experiencia de la proyección al aire libre, en diálogo con el paisaje de El Bartolí y los jardines del Hotel Montsant, convierte cada sesión en una invitación a mirar el cine desde otra perspectiva.





