Romper un silencio -el suyo- de nueve años sí tenía perdón. Y no solo perdón, también el sentido agradecimiento de quienes los acompañaron en la larga treintena de conciertos que hicieron de la gira de retorno de Standstill un acontecimiento. Primero sorprendidos y luego tremendamente emocionados, Enric Montefusco, Ricky Falkner, Piti Elvira y Ricky Lavado descubrieron que su huella es mucho más profunda de lo que nunca llegaron a imaginar. Un antes y un después en la música española que se labró a golpe de discos como Vivalaguerra.
Publicado en 2006 entre el unánime reconocimiento de crítica y público, el mejor álbum de la década 2000-2009 según MondoSonoro significa la consagración de la banda en su tránsito a la auto-edición, su abrazo definitivo al castellano y su definitiva incursión en el rock experimental sin límites. Épica intimista, poesía existencial y absolutos himnos (¿Por qué me llamas a estas horas?, La mirada de mil metros, 1, 2, 3, Sol) en un clásico total que revisitan ahora. Veinte años después, encontrar y defender tu lugar en el mundo sigue siendo una prioridad.




