Como casi todos los países occidentales, España está culminando su proceso de transición ecológica: cierran las minas de carbón, se apagan las centrales térmicas que generaban electricidad a partir de este “oro negro”, y acaba una forma de vida para regiones enteras, ahora deben reinventarse con nuevas energías.
La industria del carbón modificó el paisaje y la forma de vivir de los habitantes de esos territorios, zonas agrícolas y ganaderas pasaron casi de la noche a la mañana a sociedades totalmente industrializadas, dicho cambio social atrajo mucha población de otros territorios del estado, por lo que las pequeñas poblaciones no podían abarcar tanta masa de gente y proliferaron los poblados y barriadas mineras.
Se mejoraron las infraestructuras, el ferrocarril llegó a zonas inimaginables para el transporte del carbón y de pasajeros, y muchas de las luchas obreras comenzaron en estos lugares, ya que los mineros fueron de los primeros trabajadores industriales que reivindicaron mejoras en las condiciones de trabajo, frente a los dueños de las explotaciones.
Pero el final de todo éste periodo llegó, y con ello el abandono de muchas de esas infraestructuras y pozos mineros, también muchos de esos poblados, aunque muchos de ellos todavía siguen en pié.
Otra de las consecuencias ha sido la despoblación de muchos de estos territorios, ya que las nuevas generaciones no han tenido alternativa laboral para seguir viviendo ahí.
Mina Muerta es una experiencia visual a través de estos territorios, un recorrido por esos barrios mineros, por esas infraestructuras abandonadas, esos paisajes transformados y por esas vidas paradas en el tiempo, en muchos casos, antes de lo que se imaginaban.
Mina Muerta es un trabajo fotográfico documental, para mostrar una realidad física y social desde el punto de vista del fotógrafo.


