La obra de la artista explora el valor de la imagen y su potencial narrativo. En sus trabajos se adentra en la tensión que proviene de atribuir a la fotografía documental la calidad de representación fiel de la realidad, contraponiéndose al carácter interpretativo, de narración construida, que se otorga a las artes, y particularmente a la pintura. Císcar está especializada en la rama de Pensamiento Contemporáneo y Cultura Visual.
Ana parte de la apropiación de fotografías antiguas, de archivo y de prensa, que traslada al lenguaje plástico mediante un complejo trabajo de montaje con las imágenes, a base de desdibujar, recomponer y yuxtaponer los originales. Esta peculiar estrategia deconstructiva le permite repensar y volver a activar el material utilizado, dándole la vuelta a ciertos imaginarios, y cuestionando las políticas de la visualidad. El resultado son pinturas híbridas que, si bien pueden llegar a conservar el aspecto de documento de la realidad, tienen un tono de inquietante extrañeza.


