“Todo está contaminado por el tiempo y el hombre. En el mismo momento que este arraiga en un lugar, deja una marca y el hechizo se rompe. La isla feliz es un espejismo de promociones turísticas que deben vender un paraíso, manipulándolo como una fuga de nuestro ser, de nuestra vida. Para el hombre no puede haber naturaleza sin él.” (Roberto Peregalli)
El entendimiento de la naturaleza, la transformación del paisaje y la conciencia ecológica se ha complicado notablemente. Replanteándonos el trasfondo político y los significados de la naturaleza, la obsesión por el verde desde un punto de vista estético, a lo que Alain Roger en su “Breve tratado del paisaje” bautizó como Verdolatría. Estamos viviendo una época donde el amor por la naturaleza inspira todo tipo de ilusiones, así lo describe Ramón del Castillo,”… el deseo de escapar a zonas verdes ha cobrado un nuevo sentido en una época dominada por los sueños ecológicos y los delirios colectivos del diseño…”
El jardín es resultado del capricho, la tierra entera se concibe como un jardín, el Edén perdido.
Los restos de nuestra vida afloran entre los árboles, entre los arbustos. Objetos de materiales eternos se convierten en cicatrices del bosque.
Y yo me pregunto, ¿Cómo preservar el silencio del paisaje?
En esta exposición mezclo el mundo exterior, interior, la observación y mi propia alucinación en un espacio particular donde la poesía prevalece, convirtiéndolo en un Jardín de los Delirios.
NOTA: Esta exposición se ha creado, principalmente, a partir de la lectura “El Jardín de los delirios: Las ilusiones del naturalismo” de Ramón del Castillo.
Inauguración Jueves 16 de abril 2026, a las 19:00h.
Si vas a venir a la inauguración puedes confirmar tu asistencia enviando un WhatsApp al 670115918.
Duración de la exposición del 16 de abril al 6 de mayo 2026 (consulta el horario de visita mandando un WhatsApp al 670115918)
Entrada libre.


