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“El arte en la calle es la mejor manera de hacer llegar un espectáculo escénico a un público amplio”

agenda-urbana-joan santacreu-hJoan Santacreu, director artístico de la premiada compañía Maduixa Teatre, llegó a la dirección de la Mostra Internacional de MIM de Sueca en sustitución de Abel Guarinos después de celebrar juntos las bodas de plata del festival en 2014. Santacreu saltó de la coordinación técnica al pico más alto del organigrama para insuflar frescura en un evento de altísima calidad que ya disfrutaba del reconocimiento profesional y la entrega del público. Hablamos del principal festival de España dedicado al teatro gestual y de todo un referente europeo junto al Mime London Festival de Londres o el Festival Mimos de Périgueux. Charlamos con este suecano de pro de su infancia como pequeño espectador del MIM, de espectáculos de calle, de traspiés organizativos, objetivos cumplidos y de lo que queda por hacer.  

Los espectáculos de calle son fundamentales para el MIM, pero hasta 2017 no ha existido una categoría en los premios MAX que ponga en valor este tipo de creaciones. De hecho, la primera en recibir el galardón fue Mulïer, una obra de tu compañía Maduixa Teatre ¿Cómo te lo explicas? 
El arte en la calle es la mejor manera de hacer llegar un espectáculo escénico a un gran público amplio y diverso. Seguramente tienen mucho más público las representaciones de calle que las realizadas en un teatro o lugar cerrado. Con todo esto, solo quiero argumentar el gran valor que tiene un espectáculo de calle. Me alegra ver que llegan nuevos tiempos y se valore el gran trabajo que realiza un gran porcentaje del sector que ha estado marginado del reconocimiento y es tan importante en las artes escénicas de nuestro país. La calle es el corazón cultural de una sociedad y todavía se puede explotar mucho más. 

Cuando no eras director del MIM, presupongo que eras un espectador asiduo del festival, como buen suecano. ¿Qué espectáculos recuerdas que te marcaran especialmente? ¿De cuál de los que has programado tú te sientes más orgulloso? 
Con cuatros años de edad podía trasnochar con mi madre un jueves a las doce de la noche viendo un espectáculo y saltarme las primeras clases de la escuela. Hay muchos espectáculos que se marcaron en mi retina cuando era pequeño: La familia Vamp de Visitants, L’estrella de pròsper de Teatre de l’Ull, Shhh! de Vol-ras, Híbrid de Sémola Teatre, o los australianos Stalker Theater, que me fascinaron con su espectáculo zancos. Creo que me enorgullecen aquellos espectáculos que no habían llegado a nuestro público y a pesar de que parecía una locura asumir una gran producción todo el equipo hizo un gran esfuerzo para poder presentarlos en el MIM. Como la compañía Underclouds de Francia, los australianos de Circa, Svalbard Company de Oslo o los chilenos de Teatro del Silencio, que invadieron las calles dejando a la ciudad en shock. 
¿Con qué dificultades has tenido que lidiar estos años al frente del MIM? ¿Cuál ha sido el momento más delicado? El más estresante imagino que debe ser algo así como que se caiga una compañía de las gordas a última hora y haya que reemplazarla en tiempo récord… 
Sí, el MIM está lleno de momentos emocionantes en los que se tienen que realizar locuras. Efectivamente, hace dos años tuvimos que cancelar un gran espectáculo en el polideportivo por la lesión de una intérprete. Podríamos haber anulado la representación a tres días del festival, pero decidimos buscar una alternativa. Buscar un espectáculo de gran formato que estuviera disponible, hacer toda la producción de una compañía internacional proveniente de cuatro países diferentes, transporte, logística, infraestructura técnica, montaje de grada para 700 personas… Todo esto lo hacemos porque tenemos una respuesta del público que da sentido a todo nuestro esfuerzo.  

¿Cuál es el principal objetivo que te fijaste cuando llegaste a la dirección del festival? ¿Lo has cumplido? 
Mi objetivo era mantener la calidad artística que el MIM ha acostumbrado a mostrar a los espectadores. Los espectáculos de calle han sido una de las grandes apuestas. Se ha duplicado la programación en estos últimos años y esto también aumenta el ambiente festivo que vive la ciudad los cinco días de festival.

¿Qué queda por hacer? 
Se pueden hacer muchísimas cosas, pero lamentablemente el presupuesto del festival no aumenta en cada edición (como sí hacen los espectadores) y esto siempre genera importantes crisis en el equipo de producción. Nos gustaría hacer y mejorar muchos aspectos, pero nos resulta imposible. La lista de cosas por hacer sería muy larga y sabemos que cada año se mejoran muchas cosas, con mucho sacrificio de un gran número de personas apasionadas por el festival. 

¿Qué otros festivales de mimo se pueden ver en España? ¿Y en Europa? ¿A qué nivel está el MIM respecto a ellos, a nivel nacional y europeo? 
 A nivel nacional se puede ver el festival Cos de Reus que dedica su programación exclusivamente al cuerpo y gesto, pero a lo largo de estos treinta años, el MIM se ha convertido en el principal festival dedicado al teatro gestual, erigiéndose en un referente internacional junto al Mime London Festival de Londres o el Festival Mimos de Périgueux. 

El leitmotiv del año pasado fue “el movimiento que habla” y se hizo una apuesta por la danza. ¿Cuál será el de este año y por qué? 
“30 anys mimant un poble” será el leitmotiv de esta edición. El MIM se ha convertido en un gran valor cultural para la ciudad de Sueca y esto no hubiera sido posible sin la simbiosis entre el festival y su población. Son treinta años y queremos celebrarlo juntos. 

¿Qué tenéis preparado para celebrarlo? 
Tenemos preparadas muchas sorpresas para los espectadores, estamos organizando un gran aniversario implicando y haciendo partícipes a muchos colectivos de la ciudad. Queremos convertir esta edición en una gran fiesta y, sobre todo, acompañarla con una gran programación y compañías que van a sorprender a todos los públicos.

Háblanos un poco de las obras más destacadas de este año. ¿Qué hay que ver, sí o sí, y por qué? 
¡Este año hay que ver todos los espectáculos! Si hay que destacar algo a nivel general, es que todas las obras presentadas en esta edición se pueden disfrutar en familia. Presentamos algunas joyas escénicas muy intimistas para un público exigente que son imperdibles, como el espectáculo de Ponten pie, o Escargots de Toti Toronell y Pere Hosta. También algunos espectáculos que se estrenan en nuestra comunidad como Calma de Guillem Albà o Ye orbayu de la Compañía Vaques. A nivel internacional también disfrutaremos de propuestas muy interesantes como la de Cirque Inextremiste o la de los ingleses Nofit State Circus & Motionhouse. Todas ellas prometen sorprender y hacer estallar de emociones a los espectadores. 

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