DEL VIERNES 25 AL DOMINGO 27/9
SALA RUSSAFA. Dénia, 55
Una herida familiar puede ser varias cosas a la vez: desde un territorio incómodo hasta un espacio luminoso. La compañía madrileña A de ardilla, de la mano de Miguel Alcantud, lleva a escena la novela de Tatiana Tibuleac (2019). Presenta una escena íntima, sostenida por Juan Díaz y por una pintura en vivo que, añadiendo materia al recuerdo, no ilustra, más bien araña la memoria. El éxito que obtuvo la temporada pasada ha hecho de esta obra la elegida para abrir la programación regular de la Sala Russafa. Un viaje al resentimiento, la enfermedad y el perdón sin azúcar. De esos montajes que no consuelan: te dejan pensando, que ya es bastante. LUCAS SÁEZ








