Proyecto de danza contemporánea para dos cuerpos y múltiples pantallas. La propuesta se concibe en la intersección entre los conceptos de tradición y digitalización como punto de partida, para explorar cómo estos pueden llegar a interactuar a través del lenguaje del movimiento y pensamiento de las plataformas digitales.
Inspirado en los textos de La danza del futuro de Jaime Conde-Salazar, busca plantear preguntas sobre cómo internet y las redes sociales moldean actualmente la autopercepción de los cuerpos dentro y fuera de la interfaz. Poniendo el foco en las formas que adoptan los vocabularios e imaginarios colectivos que se generan en estos espacios tecnológicos y abriendo la posibilidad a preguntarnos: En el presente tecnológico, ¿ya estamos construyendo el patrimonio coreográfico del futuro? ¿Son las danzas virales la herencia y legado que estamos generando?
Este proyecto aborda la tradición no como un archivo cerrado ni un objeto de conservación, sino como un material vivo que puede ser activado, compartido y transformado desde el presente.



