DEL VIERNES 27 AL DOMINGO 29/3
SALA RUSSAFA. Dénia, 55
Más perdidos que carracuca va sobre gente “invisible” que duermen en bancos, portales o, si han conseguido unos ingresos mínimos, en habitaciones de alquiler. Esos que desempeñan trabajos precarios (si hay suerte), tienen lejos o ha perdido a la familia y, en vez de vivir, sobreviven. Dos personajes marginales comparten habitación en una pensión madrileña. También comparten botellas de vino, periódicos viejos y unos pocos sueños que nunca se cumplen. Son una extraña familia forjada a través de una amistad a prueba de precariedades. La Sala Russafa celebra el Día Mundial del Teatro con una tragicomedia coproducida en Madrid que desliza crítica social poniendo en foco en aquellos que viven en los márgenes. AU












