La pintura ha prestado al cine algunos términos, como cuadro o composición. Una película se puede iluminar a lo Vermeer, Rembrandt o Caravaggio. En el caso del llamado cine histórico el arte pictórico es un gran catálogo del cual elegir imágenes, copiar poses, vestuario, espacios y colores. No solo la biografía de un pintor es un argumento para un guion, también su estilo o el de un movimiento artístico pueden inspirar la estética de una película. Los cuadros que forman parte de la ambientación no están ahí solo como atrezo: nos ofrecen símbolos, signos y claves para entender un personaje o una secuencia. Podemos seguir estableciendo relaciones entre el cine y la pintura, porque son muchas: a través de múltiples ejemplos cinematográficos, analizaremos unas cuántas de ellas.
—PROGRAMA
Sesión 1: El lenguaje compartido y el que no. La pintura como documento y/o como inspiración para el cine
Sesión 2: Cuando el movimiento se detiene: el cuadro viviente o tableau vivant
Sesión 3: El artista como objeto cinematográfico. El caso Van Gogh
Sesión 4: ¿Para qué sirve un cuadro dentro del encuadre?
Horario: jueves de 19-21h
Primera sesión: 30 de abril
Segunda sesión: 7 de mayo
Tercera sesión: 14 de mayo
Cuarta sesión: 21 de mayo






