LA JUGUETERÍA ERRANTE
Edmund Crispin · Impedimenta · 2011
Oxford, Inglaterra, 1946; un escritor aburrido, un inusual profesor de literatura, un muerto, una juguetería que desaparece, un descapotable rojo –Lilly Christine III-, matones, estudiantes exaltados, policías, la chica guapa y un poco tonta –el texto, desde luego, no aguantaría un análisis feminista, pero eso lo dejaremos de lado- un insólito testamento, persecuciones -a veces durante la lectura de estos pasajes parece escucharse de fondo el tema Yaketi Sax utilizado por el irreverente Benny Hill en su famoso Show-, tabernas al más puro estilo inglés, ingeniosos diálogos, multitud de interesantes citas literarias, hasta una suerte de metatexto -el protagonista, Gervase Fen, en un momento dado, mata el aburrimiento buscando el nombre de la próxima novela de Edmund Crispin-, todo eso convenientemente mezclado es La juguetería errante. Una divertida comedia policiaca, en ocasiones divertidísima, en la que Gervase Fend, profesor y también investigador ocasional, ayuda al escritor Richard Cadogan a resolver un inexplicable enigma, la desaparición de un muerto del lugar del crimen, una juguetería de Oxford en la que, casualmente, entra Cadogan la noche que llega a esa localidad buscando algo de agitación en su vida. Y lo consigue, absolutamente. Y además el libro es otra preciosa edición de Impedimenta, así que no hay que perdérselo. ANTONIA MONTANER



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