The sample Memorias del suelo es una propuesta colectiva que revisita el informalismo de Juana Francés a través de la obra de artistas contemporáneas. Tomando como hilo conductor cuatro obras de Francés que muestran su evolución creativa, Esther Gatón, Elena Lavelles, Menhirs, Daniel Ortega, Miguel Sbastida, Julia Varela y Laia Ventayol muestran sus trabajos inspirados también en los efectos del ser humano sobre la superficie terrestre y en las problemáticas del suelo.
La evolución en la pintura de Juana Francés marca el inicio y final de la exposición y alrededor de ella se disponen las diferentes propuestas contemporáneas que reflexionan sobre el extractivismo, sobre sus repercusiones sociales y políticas, sobre la idea de residuo contemporáneo o planean nuevos imaginarios de reconciliación con el planeta. La muestra se inicia con las piezas ‘Composición nº2’ (1960) y ‘Sin título’ (c.1960) que pertenecen al periodo en que Juana Francés introduce la superficie terrestre en el cuadro por medio de la arena. La instalación de Laia Ventayol reflexiona sobre el valor simbólico que pueden tener las piedras manufacturadas en la construcción que definen lugares de pertenencia. For your part, Elena Lavellés muestra un conjunto de trabajos en los que profundiza en las actividades humanas ocultas en las principales zonas extractivas de petróleo, oro y carbón. At the same time, la obra Menhir aborda el proceso de cosecha de la sal como práctica meditativa y explora las múltiples capas simbólicas que ha acumulado este mineral a lo largo del tiempo.
La obra ‘Tierra de Campos’ de Juana Francés introduce al público en la segunda sala donde la tierra da paso a la introducción en su obra de fragmentos de distintos materiales de construcción. En este ámbito de trabajo se encuentra la obra de Miguel Sbastida, que gira en torno a la actual geología mutante del estuario de Bilbao, resultado del pasado industrial de la ciudad. En el caso de Esther Gatón son los residuos plásticos los que transforman el paisaje.
Finally, Francés se sumergió en una incesante búsqueda expresiva de su preocupación por la incomunicación humana debida a la tecnología moderna como se puede ver en la obra ‘Ser y ecología’ (1971). En relación a esta pieza, se presentan los trabajos de Daniel Ortega quien parte de los residuos que dejarán los dispositivos cotidianos de nuestra forma actual como son los teléfonos móviles o en el caso de Julia Varela las pantallas de plasma.




