Tres intérpretes, una formación esencial, un encuentro irrepetible. CÁMARA 100% reúne al gran pianista húngaro Imre Rohmann —referente internacional del piano por su trayectoria como solista, concertista y director— con el violinista Jacobo Christensen y el violonchelista Leonardo Chiodo, dos de los talentos más contundentes de su generación.
Nuestro programa comienza con la Sonata para violonchelo y piano de Claude Debussy, inicialmente subtitulada Pierrot está enfadado con la luna. Concebida en 1915, en plena guerra y marcada por la enfermedad, es una auténtica declaración estética: un retorno a la claridad formal y a una expresión más directa, casi como un gesto de afirmación frente al caos del mundo exterior. El diálogo entre violonchelo y piano es a la vez teatral y contenido, casi como si se espiaran uno al otro. La música no teme mostrarse frágil, y eso la vuelve inmensamente poderosa.
En su última aparición pública como intérprete, Debussy estrenó su Sonata para violín y piano junto a Gaston Poulet, en un concierto dedicado a sus obras en París, he 5 May 1917. Aunque en un primer momento se mostró satisfecho con el resultado, poco después escribió a su amigo Robert Godet una carta en la que confesaba haberla compuesto “para quitársela de encima”, empujado por su editor, y señalaba que en ella podían verse rastros del Demonio de la Perversidad, de Edgar Allan Poe: esa tendencia a elegir precisamente lo que debería evitarse. La Sonata para violín y piano es de una densidad expresiva extraordinaria. Escucharla o interpretarla es adentrarse en una especie de cámara íntima donde conviven la ironía, la fragilidad, la melancolía y un humor que nunca termina de ser alegre. No hay grandilocuencia, sólo contención, sugerencia y poesía.
El Trío “Dumky” Op. 90 de Antonín Dvořák se escuchará en la segunda parte del programa. Compuesto en 1891, se aparta por completo de las formas clásicas del trío con piano, y en su lugar adopta una estructura inspirada en la música popular eslava, profundamente emocional y libre.
“Dumka” (plural: dumky) es una forma musical de origen ucraniano que combina elementos líricos, melancólicos y meditativos con secciones más animadas, casi festivas. Se caracteriza por cambios súbitos de carácter, pasando de lo sombrío a lo alegre sin transición.
Dvořák escribió esta obra en Praga, en un momento de gran reconocimiento internacional. El trío fue estrenado en 1891 por el propio compositor al piano, junto al violinista Ferdinand Lachner y el violonchelista Hanuš Wihan.
Es música popular convertida en arte mayor: un auténtico viaje emocional a través del alma eslava.
El Trío “Dumky” es una celebración y es un lamento ancestral.



