Cinema
Martes 9/7 de 2019   22.00
MuVIM
Valencia (Ciutat Vella)
Entrada libre

Hace ahora casi 250 años, el 4 de julio de 1776, un grupo de próceres de las colonias británicas de Norteamérica promulgó una solemne Declaración de independencia de la metrópolis inglesa. Ese documento, verdadera acta fundacional de los Estados Unidos de América, empezaba afirmando que las personas nacen iguales y poseen derechos que nadie les puede quitar: a conservar la propia vida, a la libertad y a «la búsqueda de la felicidad». A esa Declaración se la considera, y con razón, uno de los textos inaugurales de la Modernidad. De nuestra actual forma de entender y vivir la vida. Y no es casual que en él se destaque el derecho de toda persona a buscar su propia felicidad. A buscarla en esta vida y no en ninguna otra, como sugiere la vía religiosa, que entiende esta vida como un camino de sacrificio que podría coronarse con una dicha perpetua sólo después de la muerte.
Así que la del derecho a la felicidad es una idea mucho más moderna de lo que parece. Nótese, sin embargo, que aquellos hombres no hablaban del derecho a la felicidad, sino a buscarla. Y es que, como dijo Kant en 1785 —sólo nueve años después de aquella famosa Declaración—, «por desgracia, la noción de felicidad es un concepto tan impreciso que, aun cuando cada uno desea conseguirla, no es capaz de precisar con plena certeza lo que le hará realmente feliz». Entre otras cosas porque a lo largo de nuestra vida vamos cambiando la idea que nos hacemos de ella. Quizás por eso la insatisfacción sea el signo de los tiempos modernos: porque estamos legitimados a buscar la felicidad, sí, pero quizás no estemos capacitados para encontrarla. «Para ello se requeriría omnisciencia», añade Kant, es decir saber lo que nos haría feliz no sólo ahora sino también durante el resto de nuestra vida. En cualquier caso, y por mucho que no sepamos exactamente qué es o incluso aunque nunca la encontremos, parece que estamos condenados a buscarla siempre. Como los protagonistas de estas seis películas, que la persiguen con ahínco de distintas maneras. Con mayor o menor éxito.

Martes 9 de julio | 22 h
Up in the air
Jason Reitman, USA, 2009, VOSE, 109’, +7 años
Intérpretes: George Clooney, Vera Famiga, Anna Kendrik, Jason Bateman, J.K. Simons
Para Ryan Bingham la felicidad consiste en ir por la vida, como decía el poeta, ligero de equipaje, es decir cargado estrictamente con lo que cabe en una maleta pequeña, de esas que se pueden subir a bordo del avión sin ni siquiera facturar en la terminal del aeropuerto. La felicidad se consigue, según él, mirando las cosas con distancia y sobrevolando los problemas. Literalmente. Porque Ryan viaja constantemente por razones de trabajo: es el representante de una empresa de recursos humanos a la que contratan otras empresas para que se desplace y despida in situ a los trabajadores que ya no interesan. Y eso es algo que a Ryan no le importa hacer. Primero, porque no se siente concernido en lo más mínimo por los problemas que el despido pueda generar a las personas que se le sientan delante para recibir tan malas noticias. Pero, en segundo pero no menos importante lugar, porque con tanto viaje está a punto de conseguir ser la séptima persona —y la más joven— en conseguir la tarjeta que American Airlines expide a quienes han conseguido volar en sus líneas más de 10.000 millas. Todo ese modo de vida, sin embargo, se ve amenazado de repente con la innovadora propuesta de una nueva compañera de trabajo, que ha diseñado una interfaz que permitiría despedir a los trabadores de cualquier parte del país sin necesidad de desplazarse hasta allí.

MuVIM Ciutat Vella

Quevedo, 10
46001 Valencia