114751-000
Clàssica | Música
Domingo 29/12 de 2019   12.00
Monestir de Sant Miquel dels Reis
Valencia (Altres)
Entrada libre

El año litúrgico cristiano gira en torno a dos celebraciones de carácter contrastado: la Natividad de Cristo, símbolo de paz y alegría, y su Pasión, Muerte y Resurrección que se rememoran por Semana Santa, en cuyo trasfondo se adivina todo el dramatismo e incertidumbre de la vida. Motivo de inspiración de infinidad de artistas, algunas de las mejores páginas de la Historia de la Música cantan la Navidad o lloran la Pasión y Muerte de Cristo. Obras monumentales como El Mesías de Händel o la Pasión según San Mateo de Juan Sebastián Bach resultan familiares a cualquier melómano, aunque otras de menor envergadura -que no de menor belleza- todavía suelen pasar muy desapercibidas, como es el caso de los villancicos navideños del Renacimiento español a los que la Capella de Ministrers dedica este concierto. La obra más antigua del género de la que se tiene noticia es el Bien vengades, pastores que ya cantaban los niños del coro de la catedral de Toledo hacia mediados del siglo XV en el transcurso de la Maitines navideños, a modo de glosa de la antífona gregoriana Pastores dicite, propia de la misma celebración. No obstante las dos primeras colecciones importantes de villancicos para la Navidad las llevan dos Cancioneros relacionados con la corte de don Fernando de Aragón (†1551), duque de Calabria. Uno de ellos fue impreso tardíamente en Venecia –su único ejemplar se conserva en Uppsala- y el otro es un manuscrito de la Biblioteca de Cataluña procedente de la colegiata de Gandía, copiado lo más seguro por Bartolomé Cárceres, que fue miembro de la capilla del duque. En Valencia o tal vez en Guadalajara, en la corte de los duques del Infantado, el villancico sufrió su primera metamorfosis de la mano de Mateo Flecha el Viejo (1481?-1553?), el más célebre compositor de ensaladas, un género en principio navideño y vinculado, lo mismo que el villancico, con la liturgia de la Nochebuena. Su tono festivo, no obstante, tuvo siempre por contrapunto la más célebre de todas las composiciones navideñas hasta que se celebró el Concilio de Trento: el Canto de la Sibila, que anuncia la segunda venida de Cristo y con ella el Juicio Final.

Maricarmen Gómez Muntané

Monestir de Sant Miquel dels Reis Altres

Constitución, 284
46019 Valencia